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Premio internacional


El poeta argentino Hugo Rivella ganó el Concurso Internacional de Poesía Paralelo Cero 2016 otorgado en Quito, Ecuador

El Jurado del Premio Internacional de Poesía Paralelo Cero 2016, conformado por los poetas Luis Armenta Malpica (México) Sonia Manzano (Ecuador) Rosabetty Muñoz (Chile) Vilma Tapia Anaya (Bolivia) y Juan Camilo Lee Penagos (Colombia) luego de haber evaluado los 279 libros inéditos presentados a concurso, escogió 15 libros que resultaron ser los finalistas: Blanco roto de Ausonio; Caminos del no dormir de Perra Luna; Contingencia de Louis Bombardier; En esta desnudez de casa en calma de La construralia; Ínsula del viento de Diego Veranos; La primavera vez de Ludo Matheus; La rueda del Ser de El caminante de esquinas; Las yeguas y las rosas de El manco Salazar; Lo Callado de Francois Mermet; Lo que se hunde de Santino Rava; Los Arte-sano de Madame Sagá; Terpsícore de Mafuln Raihuen; Todo el amor que recuerdo de Argos; y, Todos somos japoneses de j.k.lópez.
Los jurados evaluaron los libros escogidos y luego de una reñida y ajustada selección, resolvieron otorgar el Premio Paralelo Cero 2016 al libro Las yeguas y las rosas de El manco Salazar, seudónimo utilizado para la competencia por el poeta argentino Hugo Franciso Rivella.
Según los jurados el libro se destaca por su ambición: juega con la intertextualidad, muestra una estructura congruente y unitaria y transita entre el diálogo con el clasicismo lo mismo que con el desencanto de nuestro tiempo. Este material revisa tantos libros, personajes y tonos que atrapa desde el principio y no cae en ningún momento.
Es un libro de una coherencia sorprendente, pues a pesar de que se encuentran en él diferentes tipos de manejo del lenguaje, cada poema guarda estrechas relaciones con los demás, no solo a través de la figura de las yeguas míticas, sino formalmente: la estructura de los poemas y el ritmo más o menos “galopante” de su música.
Para Sonia Manzano, Las yeguas y las rosas es un poemario de alta y sostenida calidad lírica, conformado por textos “redondos” provistos de “remates” o epifonemas que estremecen por su bella contundencia, cuya lograda organicidad responde a la vinculación que el sujeto lírico ha establecido entre su particularidad anímica y ciertos pasajes clave de la Historia en los que la yegua genérica ha jugado un rol esencial, sea como cabalgadura de personajes célebres o sea como símbolo de libertad y rebeldía irreductibles. Maravilla en este conjunto textual la alquimia lograda entre dos elementos “hembras” de ricas posibilidades semánticas.
Hugo Francisco Rivella nació en la provincia argentina de Salta, en 1948. Cordobés por adopción, su poesía es portadora de un ritmo potente. Su voz se hace presente en una poesía que asume la subjetividad de un modo tal que su yo histórico y político se proyecto sobre los tiempos. Entre lo cotidiano y lo trascendente, Rivella construye una poética política que no duda en cantar a Eva Perón, Hugo Chávez, Las Madres de Plaza de Mayo u otros protagonistas de su tiempo, a quienes inscribe a su vez en una trascendencia de lo político. Del panegírico que contagia y que lee con una voz potente, clara y entusiasta, pasa al texto sutil, meticuloso, que propone toda la intimidad del lector. Como un Borges cercano, Rivella acomete con la idea de Dios y del destino desde lo coloquial y lo personal. Como acomete la charla franca, la risa y la impenitencia
Argentina es recorrida por su obra desde el lugar que él tiene como habitante de su país, desde el interior profundo. Lejos del puerto, Rivella da cuenta de un país real, del sentimiento popular y de la trama que une a las voces diversas de los argentinos con el resto de América Latina. Y desde esta condición de latinoamericano piensa el mundo violentado por los tiempos del capitalismo, tanto como la raíz mítica que nos propuso a los humanos como sujetos y objetos de inútiles actos sacrificiales.
Rivella obtuvo gran cantidad de premios en su país y el resto del mundo. Entre otros se cuentan: Primer Premio Poesía, Segundo Certamen Nacional Club de Jóvenes de la UNESCO Capital Federal, Buenos Aires,1984. Primer Premio Poesía en el Tercer Certamen Hispanoamericano, Juegos Florales Centroamericanos y de Panamá, Quetzaltenango, Guatemala, año 1985. Primer Premio Poesía, Concurso Jorge Barón Biza – Poema ilustrado- Córdoba, Año 2001. Primer Premio Poesía para Autores Éditos, Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta, 2006. Primer Premio Poesía, IV Certamen Internacional de Poesía, Verso Digital, Jaen, Andalucía, España, 2009. Premio internacional de poesía “Gilberto Owen Estrada” 2011 otorgado por la Universidad Autónoma del Estado de México y fue el primer poeta no español en obtener el premio “Gil de Biedma y Alba”.
Por otra parte, considerando el buen nivel de la mayoría de las obras presentadas al Premio y a la elevada calidad de muchas de ellas, este Jurado resuelve, también, por unanimidad, otorgar dos menciones especiales a los libros: la Primera a Caminos del no dormir de Perra Luna y la segunda a Lo Callado de Francois Mermet. Una vez descubiertas sus identidades, los libros pertenecen al poeta mexicano Magdiel Torres Magana y a Carlos Andrés Jaramillo Gómez de Colombia.
Por NodalCultura

POEMA DEL IMAGINADO
Qué tristeza la de Dios
de ser todo y ser ninguno,
ser pasado y ser memoria,
ser presente y ser futuro.
Quizás estuvo con  los ojos deshechos y pensó en la luz,
amasó un muñeco de barro
o… dibujó en la piedra una serpiente
y sopló el barro que lo desmemoriaba.
Lo cierto es que en el hombre,
vuelve a ser el soñado,
el que suelta los nombres del fuego en la tormenta
mientras
el mundo araña su corazón de agua.
Pudo ser eso Dios,
o ser lo que es pensado por el Hombre,
no lo que es el inicio, sino lo que resulta de ser trigo y espuma:
Pensamiento.
Si el Hombre es quien piensa a Dios
para vivir lo soñado,
el hombre ha de ser la vida
y dios el imaginado.
 
RESPONSO POR LA VIDA
a Hugo Chávez
Si Dios existe seguro estará a las puertas del Paraíso.
Déjalo entrar.
No le pidas carnet de identidad. Yo lo encontré en Táchira con la risa a los vientos,
en Bariñas,
en Agua de la Horqueta los ojos de una abuela le sacaban los piojos,
y él cantaba canciones de putas y cometas.
Es difícil la muerte, dice mi madre. Difícil para qué me pregunto en silencio.
Difícil para el que queda vivo responde murmurando,
y yo maldigo al tiempo que fue cruel con su cuerpo.
Déjalo entrar al Paraíso,
déjalo retozar en tus jardines,
en medio los jaguares,
en las vides añosas.
Yo lo he visto sangrar en cada espina que el hermano llevaba.
Déjalo entrar. Diosito. Déjalo entrar.
Total lo puedes desterrar cuando te plazca.

(Los poemas fueron obtenidos en su blog personal)

www.nodalcultura.am/2015/12/el-poeta-argentino-hugo-rivella-gano-el-concurso-internacional-de-poesia-paralelo-cero-2016-otorgado-en-quito-ecuador/

Publicado 21/12/2015